El COVID-19 es conocido por destruir el tejido pulmonar de las personas, afectando a grupos humanos particularmente en desigualdad de oportunidades, como las personas de tercera edad o aquellas con enfermedades respiratorias crónicas. No obstante, ¿se debiese dejar de fumar marihuana mientras no se halle cura al virus? ¿Cual es la realidad que aprecian los trabajadores del rubro cannábico en Valdivia? ¿Se asimilan estas a la opinión de expertas y expertos?
Investigaciones han demostrado que los efectos de inhalar cannabis no son unidimensionales, por lo que la administración de microdosis también pueden actuar como bronco-dilatador mejorando así la conductividad de las vías respiratorias, empero, las consecuencias frente a la exposición prolongada siguen siendo discutidas e investigadas por el mundo científico.

Francisco Higueras, dueño del grow shop La Nueva Mano, realizó un análisis de sus clientes desde el inicio de la pandemia, en donde destacó el aumento de auto-cultivadores y el interés por conocer otros métodos de consumo, «diariamente llegan clientes consultando por productos altos en CBD (componente no psicoactivo, de alivio físico no mental) u maneras de procesar el cannabis para la administración de aceites o la preparación de alimentos», palabras que concuerdan con la idea de Sarah Mann, doctora de la Society of Cannabis Clinicians, quien enfatiza en la importancia de modificar los hábitos de consumo social.
Un meta-análisis de 14 estudios realizados por Archives of Internal Medicine «Effects of Marijuana Smoking on Pulmonary Function and Respuratory Complications« en 2007, demostró que la inhalación de cannabis tiene poco impacto en las funciones pulmonares más relevantes. Sin embargo, tanto fumadores de cigarros como de marihuana «pueden considerarse con mayor riesgo de contraer COVID-19» explicó David Knox, doctor cofundador de American Cannabinoid Clinics. En tanto un estudio de la Universidad de Lethbridge en Canadá, postula al cannabis como una medicina contra el COVID-19, luego de haber investigado alrededor de 400 variedades de cannabis con alta concentración de CBD (Cannabidiol), en donde al menos 13 de estas tendrían potencial para modular la enzima ACE2, la cual funcionaría como receptor del virus.
«Van varias semanas en donde la gente viene por boquillas personales para bong o filtros con carbón activo para los pitos» Gabriel Alegría, dueño de grow shop South Life

Finalmente y en la misma tónica, Gabriel Alegría, cofundador de Sur Cannabis y dueño de grow shop South Life, se refirió a la creciente atracción de la comunidad valdiviana por el consumo de cannabis mediante vaporizadores de hierba seca y/o extracciones, la curiosidad por conocer otras maneras de ingerirla como en alimentos, además del aumento de ventas de parafernalia que ayuda al cuidado contra el virus, en donde «van varias semanas que la gente viene por boquillas personales para bong o filtros con carbón activo para los pitos (sic)», mencionó.
Situación afortunada tanto para pacientes, consumidores como trabajadores del rubro, ya que existen varias formas de consumir cannabis evitando fumarla, como el uso de aceite mediante gotas o la vaporización, además del consumo de variedades con cannabinoides que ayudarían a disminuir la inflamación pulmonar como el CBG (Cannabigerol), que al igual que el CBD disminuyen la producción de citocinas inflamatorias, o bien para aquellos que disfrutan fumar y de los efectos del THC (componente psicoactivo) alternativas como el consumo de moderado mediante microdosis puede ser de gran ayuda para conllevar los efectos de la pandemia.