El 2014 la Secretaría Regional Ministerial (SEREMI) de Salud declaró la capital de Los Ríos como una zona saturada, en donde se llegó a la conclusión que la ciudad sobrepasaba la norma de calidad ambiental referente al aire. Esto debido a la excesiva presencia en el ambiente del Material particulado fino respirable (MP 2,5), el cual es dañino para la salud y es producido, principalmente, por la quema de leña en las estufas, y sale al exterior dentro del humo que se emana de los caños.
Plan de descontaminación
La determinación de una zona saturada implica, por ley, la formulación y posterior publicación de un Plan de Descontaminación. En el caso de Valdivia, el proyecto cuenta con cuatro medidas estructurales que son las principales para mejorar la calidad del aire y cumplir en un plazo de diez años.
Por lo que, después de esta declaración en Valdivia, el Ministerio de Medioambiente estableció en 2016 un plan de Descontaminación Atmosférica, que se puso en marcha el 23 de junio del 2017. Este tuvo como objetivo mejorar la calidad del aire de la ciudad en un 60% durante un plazo de diez años, para que así la ciudad cumpla con la normativa ambiental que establece el Gobierno de Chile.
Además de las medidas a largo plazo o estructurales, existe una medida a corto plazo llamada Gestión de Episodios Críticos (GEC). La GEC consiste en la restricción para utilizar estufas a leña en una determinada cantidad de horas durante el día: la SEREMI de Medio Ambiente le envía informes, sobre la calidad del aire a la Intendencia de Los Ríos, posteriormente la Intendencia define si se tratará de una alerta, preemergencia u emergencia, y -a través de una resolución- le comunica de vuelta a la SEREMI de Medio Ambiente, para que informe sobre la condición del aire en Valdivia.
Al respecto, Jean Paul Pinaud, encargado del área de Calidad del Aire de la SEREMI de Medio Ambiente, explicó que el objetivo tras la restricción que hay en cada episodio crítico es, en el fondo, mitigar momentáneamente la calidad del aire de Valdivia.
Durante el segundo episodio de emergencia del año, la ex SEREMI de Salud de la Región de Los Ríos, María Hildebrandt, se refirió a la adherencia de la población respecto de las restricciones, como la fiscalización de vivientas.
Consecuencias en la población
La comuna de Valdivia cuenta con una población urbana de más de 141 mil habitantes y una población rural de más de 12 mil, esto según una proyección del 2015 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). De este total, un gran porcentaje convive desde hace más de cuatro años con el aire saturado por MP 2,5, esto debido a que las zonas más afectadas son las áreas urbanas, es decir, lugares donde los valdivianos y valdivianas realizan la mayoría de sus actividades cotidianas.
Por lo mismo, en cuanto a los efectos debido a la contaminación atmosférica, el jefe del Departamento de Acción Sanitaria del Servicio de Salud de Valdivia, Keith Hood, aseguró que -entre 10 a 20 años– se podrían generar posibles enfermedades si la situación empeora.
Asimismo, en Chile, debido a este constante contacto con el ambiente contaminado, ha generado la muerte de más de 4 mil personas, según indicó el SEREMI de Medioambiente de Los Ríos, Daniel del Campo. Además, reveló que actualmente hay más de 10 millones de chilenos expuestos a esta contaminación en las ciudades. Como consecuencia, de acuerdo a del Campo, existen diversas enfermedades respiratorias, como asma, bronquitis y ciertos tipos de cáncer que pueden llegar a tener directa relación con la recurrente exposición a un aire de mala calidad, como es el caso de Valdivia.
Los más vulnerables a tener estas enfermedades son adultos mayores y niños, ya que -en todos los inviernos- los centros de salud, tanto públicos como privados, tienen una subida en los ingresos de adultos mayores y niños a causa de enfermedades respiratorias, y quienes llegan con distintos cuadros obstructivos o con otro tipo de enfermedades. Esto ocurre por distintas razones, pero una de ellas, es que el MP 2,5 acarrea algunos tipos de virus y bacterias que, finalmente, llegan a la población.
Según datos entregados por la doctora Katy Heise, encargada de Epidemiología del Hospital Base de Valdivia, entre el 8 al 14 de julio se registraron 349 consultas en Urgencia Pediátrica, siendo la mitad por causas respiratorias, teniendo como principales causas de consulta la infección respiratoria aguda alta y la bronquitis aguda, enfermedades que pueden llegar a tener directa relación con la calidad del aire de la ciudad.
Un futuro reversible
Desde que, hace casi cuatro años, cuando Valdivia fue declarada como zona saturada por su calidad de aire, se comenzó la elaboración de las medidas para un Plan de Descontaminación Atmosférica, el cual comenzó a aplicarse el año pasado. El plan, si bien ofrece algunas medidas para mejorar la calidad del aire a corto plazo, como la limitación o prohibición de usar estufas a leñas, sigue teniendo como meta la mejora de la calidad del aire en un plazo de diez años, y cuando se toman estas medidas a corto plazo, solo se reducen los niveles de contaminación durante el día, o a veces, durante unas horas. Además, para que se cumpla el estimado de diez años, es necesario que la comunidad sepa sobre la gravedad de la problemática, que al año causa la muerte de más de cuatro mil chilenos.
Para esto, son necesarias campañas de difusión, como varias que ya se han hecho desde el gobierno, y es necesario también que las personas tomen la iniciativa en los hogares y traten de reducir el uso de sus calefactores a leña, pues la mayoría de las estufas en la comuna pertenecen al sector residencial. La situación de la ciudad es reversible, pero para esto es necesaria la colaboración de todos los valdivianos.
Por: Francisco Álvarez, Víctor Bárcena y Felipe Fernández